RESACA DE LA CLASIFICACIÓN A RUSIA 2018

Por: Manuel Marín Mozombite

Al inicio de la semana pasada faltaba algo más de sesenta horas para el partido decisivo que nuestra selección de fútbol iba a sostener como última chance de clasificar al Mundial de Fútbol Rusia 2018; al inicio de ésta ya estamos a más de cien horas de aquel histórico partido que ha permitido clasificarnos a dicha justa mundial, luego de treinta y seis años, o luego de dos años de este proceso , o si quiere verlo de otra forma, luego de veinte partidos, también aludiendo este proceso que empezó el año 2015. Luego del Mundial de Fútbol España 1982, los peruanos hemos experimentado hasta cuatro estados de ánimo en relación a nuestra selección de fútbol y los resultados obtenidos en ocho procesos clasificatorios: casi eliminados, eliminados, casi clasificados y clasificados, todo hincha o seguidor del fútbol sabe que cada estado es una sensación diferente.

 

Entonces cómo no destacar la inyección de optimismo en el pueblo peruano y por supuesto en los jugadores, del gobierno al haber decretado feriado el día siguiente del partido, “si es que Perú clasificaba”; lo mismo que el ambiente de ánimo y optimismo generado entre familias, entre vecinos, entre colegas de trabajo, entre amigos… entre todos, antes del partido; los innumerables abrazos y brindis, los Arriba Perú, luego de que el árbitro diera por finalizado el partido.

 

Lo que vino desde el día jueves fue una avalancha de acontecimientos destacando nuestra clasificación, de los cuales es imposible nombrar a todos. Los famosos memes en la red social, me quedo con este: “Aumentar 500 para Gareca”, humor político – deportivo lo llamé en su momento; las crónicas en la televisión destacando a no más de cinco jugadores, lo mejor hubiera sido hacerlo para todos; los famosos cumplimientos de promesa si es que Perú clasificaba, destacan aquí el video colgado en la red social de William Luna y la de otro compatriota en el exterior, ambos mostrándose desnudos, el primero con su guitarra y el segundo dando un recorrido en un parque público.

 

Como el fútbol es pasión de multitudes, pretexto para descontroles y espacio para oportunismos, no ha pasado desapercibido el rédito político que quisieron o han sacado desde el Ejecutivo y el Legislativo. Ha sido hasta patético observar al Presidente de la República y al Presidente del Congreso y sus séquitos del caso, en actos separados, recibiendo a una incompleta delegación de jugadores y del cuerpo técnico, para homenajearlos como se merecen. Pero quizás hubiera sido conveniente otro momento, con más jugadores presentes y más planificado, para evitar los descontroles y rompimiento de algunos protocolos que se han visto.

 

Ni qué decir del efecto que esta clasificación pudiera ejercer en nuestra economía. El connotado economista Jorge González Izquierdo manifiesta que este efecto será leve y positivo en el PBI 2018; el diario Gestión informa que Clasificación de Perú a Rusia 2018 puede agregar US$ 350 millones a la economía; desde el portal América Economía se afirma que el efecto será de 2140 millones de soles. Tres apreciaciones que van desde moderado hasta súper optimista; cada cual tiene sus propios argumentos y la realidad 2018 y las cuentas nacionales ratificarán o negarán estas hipótesis. El fin de semana comentaba esto con mis alumnos en el pos grado, coincidíamos, sin validar ninguna de las cifras, que los sectores beneficiados van a ser el textil, la fabricación de cerveza, alimentos, comercio, principalmente. En otra oportunidad desplegaremos nuestros propios argumentos, pero ya queda claro que el fútbol, fácilmente se asocia con la economía, la política y el estado de ánimo de la población.

 

Mientras escribo esto, llega el reporte del diario La República: Gianluca Lapadula podría ser tomado en cuenta por Ricardo Gareca para Rusia 2018. Esto también forma parte de la resaca de la clasificación.

 

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